Cáncer y alimentación: ¿dónde están los riesgos?

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La comida contribuiría en un 40 hasta un 60% en la aparición de tumores. Esta enfermedad es muy compleja. Factores genéticos, fisiológicos y ambientales están involucrados. Varios estudios han puesto de relieve el papel nocivo de ciertos alimentos. Aunque ninguno de ellos está formalmente prohibido, deben consumirse con moderación: carnes rojas, alcohol, sal … ¿Dónde se ocultan los riesgos?

Carne roja: ¡sin exceso!
No hay que satanizar la carne roja ya que tiene muchas cualidades nutricionales, pero eso si no puede ser objeto de abuso. Debe ser menos de 10% de la ingesta total de los aportes energéticos totales y si puede ser, sustituirla por pescado o aves de corral. Además, cuidado con los métodos de cocción. Algunos, tales como parrillas de barbacoa aumentan el riesgo y se deben limitar.

Alcohol: ¡control total!

¡No se recomienda el consumo de alcohol! Las bebidas alcohólicas son responsables de más de 11.700 muertes por cáncer (4.500 por cáncer de esófago, de laringe 2200 y 5000 restante afectan los labios, cavidad oral o la faringe). El consumo debe limitarse a menos de dos vasos por día para los hombres y menos de uno para la mujer.

¡No demasiada sal!

La sal está relacionada con los problemas de hipertensión que puede resultar de su consumo excesivo. Pero también tiene un efecto sobre el riesgo de cáncer. Por esta razón, se aconseja limitar el consumo de alimentos salados. Del mismo modo, no abusar de la sal, ya sea para cocinar o para añadir a sus platos. Por último, se debe moderar el consumo de alimentos conservados mediante salazón. Esto se refiere principalmente a las carnes.

Por ultimo recordar que los problemas de sobrepeso aumentan el riesgo de los problemas de salud en general e influyen en el desarrollo del cáncer. Por tanto, es importante mantener un índice de masa corporal entre 18,5 y 25. Además, hay que evitar engordar más de 5 kilos durante su vida adulta y tratar de practicar una actividad física regular. Si su profesión es bastante tranquila, hacer por lo menos una hora de caminata al día y una actividad física vigorosa al menos una hora por semana.

Tenga en cuenta esta información en su vida cotidiana. Pero sin declarar la guerra a ningún alimento. No hay ni buenos y otros malos. ¡Recuerde que los excesos son los más perjudiciales!

Neus Jimenez
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