La resistencia a los antibióticos es real!

La resistencia a los antibióticos es la resistencia de un microorganismo a un medicamento antibiótico al que originalmente era vulnerable.

Es motivo de preocupación mundial. Si no disponemos de antibióticos eficaces, muchos tratamientos médicos de referencia estarán condenados al fracaso y acarrearán riesgos muy importantes. Se estima que la resistencia a los antibióticos puede cobrarse 10 millones de vidas en 2050 en todo el mundo.

En el informe de la OMS correspondiente a 2014 sobre la vigilancia mundial de la resistencia a los antimicrobianos se puso de manifiesto que, en el caso de los antibióticos, esta cuestión ha dejado de ser una posible preocupación futura para convertirse en un problema real que afecta al ámbito extrahospitalario y a hospitales de todo el mundo y complica en gran medida nuestra capacidad para tratar infecciones comunes. Sin una acción urgente y coordinada, el mundo se dirige hacia una era postantibióticos en la que infecciones corrientes y lesiones menores que hemos tratado satisfactoriamente durante décadas pueden volver a resultar mortales.

Hoy nos hacemos eco de este reto y os dejamos unas medidas que publica la OMS en su pagina oficial y que podemos adoptar entre todos para reducir en lo posible la aparición y propagación de resistencias a los antimicrobianos:

Medidas que puede adoptar la población en general para luchar contra las resistencias:

-Lavarse las manos y evitar el contacto directo con enfermos para impedir el contagio de infecciones bacterianas y víricas como la gripe y el rotavirus, y utilizar preservativos para evitar el contagio de infecciones de transmisión sexual;

-Vacunarse y tener al día la cartilla de vacunación.

-Utilizar antibióticos solo cuando los prescriba un profesional sanitario autorizado.

-Tomar las tandas de tratamiento completas incluso cuando mejore el estado de salud, teniendo en cuenta que, en el caso de los antivíricos, el tratamiento puede ser de por vida.

-No dar antimicrobianos a otras personas ni utilizar recetas sobrantes de tratamientos anteriores.

Medidas que pueden adoptar los farmacéuticos y el personal sanitario para luchar contra las resistencias:

-Mejorar la prevención y el control de las infecciones en hospitales y clínicas.

-Prescribir y dispensar antibióticos solo cuando son realmente necesarios.

-Prescribir y dispensar los antimicrobianos adecuados para el tratamiento de cada enfermedad.

Recomendaciones para que las instancias normativas contribuyan a evitar la resistencia:

-Mejorar el seguimiento de la magnitud y las causas de las resistencias.

-Reforzar las medidas de prevención y control de la infección.

-Reglamentar y promover el uso adecuado de los medicamentos.

-Difundir ampliamente la información disponible sobre las consecuencias de la resistencia a los antimicrobianos y sobre el modo en que los profesionales de la salud y la población en general pueden contribuir a evitarla.

-Premiar la innovación y el desarrollo de nuevas opciones terapéuticas y otros instrumentos.

Medidas que pueden adoptar las instancias normativas, los científicos y la industria farmacéutica para luchar contra las resistencias:

-Fomentar la innovación y la investigación y desarrollo de nuevas vacunas, pruebas diagnósticas, opciones terapéuticas para las infecciones y otros instrumentos.

 

Abamed Pharma
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